sábado, septiembre 22, 2007
Piratería Especial
La falta de una cultura de la legalidad permite que existan delitos socialmente
aceptados, afirman especialistas. En esa cadena delictiva, autoridades y ciudadanos
participan, unos al aceptar la entrada de mercancía dudosa y otros al
comprarla.
Rocío es una contadora de clase media. Cuando compra busca cosas de
calidad a buen precio, aunque para hacerlo tenga que tomar riesgos que considera
aceptables, como cuando compró ropa de marca y una batería de
cocina francesa en el mercado San Felipe de Jesús.
“Me dio un poquito de miedo porque tuve que ir de madrugada, con gente
que no conocía, llevando el dinero en efectivo; pero compré dos
chamarras de marca originales, y mi batería por seis mil pesos. La verdad,
vale la pena. En una tienda me habría gastado como 20 mil”, relata.
Rocío no sabe si las chamarras y los utensilios eran robados o llegaron
de contrabando al país, pero no cree haber cometido un delito al comprarlos:
“pagué por todo, no me lo robé”, justifica.
Como ella, muchos mexicanos, sin importar su condición económica,
compran productos de contrabando, robados o “piratas”, sin cuestionar
su origen ni comprender el daño que provocan a la industria legalmente
establecida, explica Jorge Amigo Castañeda, director del Instituto Mexicano
de la Propiedad Industrial (IMPI).
Click aquí
para ver la noticia completa...
Vía El
Universal
Por el Lic. Gerardo Sánchez Vallejo, 9/22/2007 03:37:00 PM